El hallazgo de una caja repleta de restos óseos, que a primera vista parecían ser humanos, motivó el llamado a la Policía de un vecino del barrio Belgrano. El hombre, que ayer a la siesta se había comunicado con el Sistema de Emergencias 911, indicaba que los huesos estaban en una vereda de la calle Pedro León Gallo al 300. Personal de la seccional 3ª se dirigió al lugar para constatar la denuncia y advirtió que, en medio de un montículo de basura, se encontraba la caja con restos óseos a la que hacía mención el vecino. Los policías pidieron la intervención de la división Criminalística, cuyos profesionales informaron más tarde que eran huesos de vieja data y que estaban esmaltados. “Parece que en una casa de la zona vivía un chico que era estudiante de medicina y, como ahora la están limpiando para desocuparla, tiraron eso”, explicaron fuentes policiales.